A pesar de que el blog de JSA Láchar-Peñuelas ya lleva bastante tiempo activo, desde la secretaría de medio ambiente de la agrupación quisiera dar la bienvenida a todos los lectores a este nuevo y remodelado blog.
Gracias a la labor del comité ejecutivo, especialmente de la mano de nuestro secretario general, Pedro Sánchez, y de nuestro secretario de comunicación, José M. Capilla, tenemos ahora un nuevo sistema mucho más intuitivo, organizado y fácil de manejar tanto para los usuarios como para cualquier persona interesada en informarse.
Así, desde la pestaña de la secretaría de medio ambiente se tratará de estar a la altura de esta remodelación, creando una sección activa, actualizable y en la que se tratará de fomentar la participación del lector a través de comentarios, correos, etc. Por ello, me pongo a disposición de cualquier persona para contactar conmigo, Víctor Casares, en la dirección vsgenerallachar@hotmail.es, para cualquier consulta en esta materia, crítica o sugerencia acerca de temas relacionados con el medio ambiente que se podrían tratar en esta sección.
Sin más, os animo a todos a registraros en nuestro blog, así como a visitarlo asiduamente para informarnos entre todos acerca de temas que a todos nos interesan, tanto a nivel local como superior, de la mano de jóvenes socialistas comprometidos con nuestra sociedad, que buscamos información, mejoras y soluciones a los temas que nos preocupan hoy en día.
Víctor M. Casares
Vicesecretario general, de medio ambiente y deportes
JSA Láchar Peñuelas.
martes, 28 de junio de 2011
Publicado por
Pedro Sánchez Ferrer
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8:40
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domingo, 5 de junio de 2011
“Proyecto de ahorro energético en Láchar-Peñuelas”.
Ha sido aprobado en nuestro municipio el proyecto de “Renovación del alumbrado público para ahorro de energía eléctrica de Láchar y Peñuelas”. Con él, el Ayuntamiento deja clara su intención de cumplir con las exigencias ambientales que la situación actual requieren, disminuyendo la contaminación a la vez que impulsa un ahorro económico de gran envergadura en plena crisis económica.
Esta medida se financiará con cargo al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local. En el caso de nuestro pueblo, este presupuesto se utilizará en su totalidad para la renovación del alumbrado público, con lo que se demuestra un gran interés por la mejora de nuestro entorno. La inversión total será, según cifras facilitadas por el Ayuntamiento, de 251.748 €, cantidad que será amortizada con el ahorro energético derivado de dicha renovación. Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de licitación, es decir, de contratación de la empresa que más se ajuste a las necesidades del proyecto, por lo que no hay plazos para la finalización de la obra.
¿Y cuál es el motivo que impulsó a invertir esta cuantía en este proyecto y no en otro? Todo viene de dos años atrás, cuando se realizó una auditoría energética, a petición del propio Ayuntamiento, para detectar deficiencias en la iluminación. Esta auditoría, que finalizó en diciembre de 2008, dejó la conclusión de que la iluminación pública, si bien era la más adecuada hace unos años, actualmente se le han detectado deficiencias en ella que pueden ser subsanadas con otro tipo de iluminación.
Así, nuestro Ayuntamiento ha aprovechado la financiación procedente del Plan E para ponerse manos a la obra en la tarea de adaptarse a los nuevos vientos que soplan de ahorro y sostenibilidad, en este caso en materia de alumbrado público. Y esta renovación, muy resumida, se centrará en dos aspectos:
-Habrá un cambio en la estructura de la farola. Actualmente, su forma hace que se pierda mucha iluminación, irradiándose hacia arriba. Esto tiene un doble efecto negativo: por una parte, se gasta una energía que no servirá para iluminar la calle, sino que se perderá en el cielo; por otra, precisamente esta iluminación al firmamento provoca una contaminación lumínica innecesaria con otro tipo de estructura. Las nuevas farolas, de las que ya tenemos un ejemplo en la calle Real, irradian luz únicamente hacia abajo, con lo que toda la energía gastada se usa para iluminarnos la calle, que es al fin y al cabo el objetivo de la iluminación pública. Además, con esto se consigue disminuir la contaminación lumínica. En resumen, a la vez que tenemos una visión más limpia del cielo nocturno, nuestras calle están más iluminadas, con todos los beneficios que ello genera.
- La segunda renovación consistirá en un cambio de iluminaria: se sustituirán las lámparas de vapor de mercurio por haluros metálicos. Las lámparas de mercurio, en primer lugar, consumen más energía. Con la implantación de los haluros metálicos se incrementará un tercio la eficacia de la iluminación, con el consiguiente ahorro energético derivado de ello. Pero no sólo eso, sino que el vapor de mercurio es altamente contaminante, con lo que debe ser reciclado, con el consiguiente gasto para los ciudadanos que eso supone. En cambio, con las lámparas de haluros metálicos, habrá todos estos ahorros económicos, al tiempo que será una medida ejemplar en pos de la sostenibilidad ambiental, al dejar de consumir todo el mercurio procedente de la iluminación de una población, de difícil reciclado y alto poder contaminante, muy peligroso para la vida, incluida la humana (la simple inhalación de vapor de mercurio puede ser muy grave para cualquier persona).
Como vemos, de este proyecto se derivan claramente al menos dos beneficios: un gran ahorro energético, y, claro está, una mejora de nuestro entorno. En este sentido se ha pronunciado María Angustias Viedma, concejala del Ayuntamiento: “el proyecto supondrá un ahorro económico de gran utilidad en los tiempos que corren, además del indudable beneficio derivado de mejorar nuestro medio ambiente”.
También se ha pronunciado Pedro J. Sánchez, Secretario General de JSA Láchar, quien incide en “lo importante que es que el Ayuntamiento desarrolle políticas medioambientales, al tiempo que se mejora nuestra economía, aunque tendremos que seguir trabajando para que nuestras políticas de medio ambiente sigan centrándose en base a nuestras necesidades”. Con esta obra de renovación, nuestro municipio da un gran paso en pos de la sostenibilidad ambiental, demostrando que las políticas ambientales no tienen por qué ir reñidas con la economía, sino todo lo contrario: es posible, y además necesario en las próximas décadas, una mejora de nuestro medio ambiente que lleve de la mano un ahorro económico, ahorro que puede ir destinado a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Es cierto que todavía queda mucho por hacer a nivel local en materia de medio ambiente, pero esta acción constituye una buena piedra de toque, y nos da motivos para pensar que nuestro Ayuntamiento va a estar a la altura de los importantes retos ambientales que tenemos a todas las escalas en las próximas décadas, retos que no podrán superarse sin la colaboración y cooperación de todos y cada uno de los habitantes de este municipio.
Víctor Manuel Casares
SEC: Medio ambiente y deporte
CEL JSA Láchar-Peñuelas
Esta medida se financiará con cargo al Fondo Estatal para el Empleo y la Sostenibilidad Local. En el caso de nuestro pueblo, este presupuesto se utilizará en su totalidad para la renovación del alumbrado público, con lo que se demuestra un gran interés por la mejora de nuestro entorno. La inversión total será, según cifras facilitadas por el Ayuntamiento, de 251.748 €, cantidad que será amortizada con el ahorro energético derivado de dicha renovación. Actualmente, el proyecto se encuentra en fase de licitación, es decir, de contratación de la empresa que más se ajuste a las necesidades del proyecto, por lo que no hay plazos para la finalización de la obra.
¿Y cuál es el motivo que impulsó a invertir esta cuantía en este proyecto y no en otro? Todo viene de dos años atrás, cuando se realizó una auditoría energética, a petición del propio Ayuntamiento, para detectar deficiencias en la iluminación. Esta auditoría, que finalizó en diciembre de 2008, dejó la conclusión de que la iluminación pública, si bien era la más adecuada hace unos años, actualmente se le han detectado deficiencias en ella que pueden ser subsanadas con otro tipo de iluminación.
Así, nuestro Ayuntamiento ha aprovechado la financiación procedente del Plan E para ponerse manos a la obra en la tarea de adaptarse a los nuevos vientos que soplan de ahorro y sostenibilidad, en este caso en materia de alumbrado público. Y esta renovación, muy resumida, se centrará en dos aspectos:
-Habrá un cambio en la estructura de la farola. Actualmente, su forma hace que se pierda mucha iluminación, irradiándose hacia arriba. Esto tiene un doble efecto negativo: por una parte, se gasta una energía que no servirá para iluminar la calle, sino que se perderá en el cielo; por otra, precisamente esta iluminación al firmamento provoca una contaminación lumínica innecesaria con otro tipo de estructura. Las nuevas farolas, de las que ya tenemos un ejemplo en la calle Real, irradian luz únicamente hacia abajo, con lo que toda la energía gastada se usa para iluminarnos la calle, que es al fin y al cabo el objetivo de la iluminación pública. Además, con esto se consigue disminuir la contaminación lumínica. En resumen, a la vez que tenemos una visión más limpia del cielo nocturno, nuestras calle están más iluminadas, con todos los beneficios que ello genera.
- La segunda renovación consistirá en un cambio de iluminaria: se sustituirán las lámparas de vapor de mercurio por haluros metálicos. Las lámparas de mercurio, en primer lugar, consumen más energía. Con la implantación de los haluros metálicos se incrementará un tercio la eficacia de la iluminación, con el consiguiente ahorro energético derivado de ello. Pero no sólo eso, sino que el vapor de mercurio es altamente contaminante, con lo que debe ser reciclado, con el consiguiente gasto para los ciudadanos que eso supone. En cambio, con las lámparas de haluros metálicos, habrá todos estos ahorros económicos, al tiempo que será una medida ejemplar en pos de la sostenibilidad ambiental, al dejar de consumir todo el mercurio procedente de la iluminación de una población, de difícil reciclado y alto poder contaminante, muy peligroso para la vida, incluida la humana (la simple inhalación de vapor de mercurio puede ser muy grave para cualquier persona).
Como vemos, de este proyecto se derivan claramente al menos dos beneficios: un gran ahorro energético, y, claro está, una mejora de nuestro entorno. En este sentido se ha pronunciado María Angustias Viedma, concejala del Ayuntamiento: “el proyecto supondrá un ahorro económico de gran utilidad en los tiempos que corren, además del indudable beneficio derivado de mejorar nuestro medio ambiente”.
También se ha pronunciado Pedro J. Sánchez, Secretario General de JSA Láchar, quien incide en “lo importante que es que el Ayuntamiento desarrolle políticas medioambientales, al tiempo que se mejora nuestra economía, aunque tendremos que seguir trabajando para que nuestras políticas de medio ambiente sigan centrándose en base a nuestras necesidades”. Con esta obra de renovación, nuestro municipio da un gran paso en pos de la sostenibilidad ambiental, demostrando que las políticas ambientales no tienen por qué ir reñidas con la economía, sino todo lo contrario: es posible, y además necesario en las próximas décadas, una mejora de nuestro medio ambiente que lleve de la mano un ahorro económico, ahorro que puede ir destinado a mejorar la calidad de vida de los ciudadanos. Es cierto que todavía queda mucho por hacer a nivel local en materia de medio ambiente, pero esta acción constituye una buena piedra de toque, y nos da motivos para pensar que nuestro Ayuntamiento va a estar a la altura de los importantes retos ambientales que tenemos a todas las escalas en las próximas décadas, retos que no podrán superarse sin la colaboración y cooperación de todos y cada uno de los habitantes de este municipio.
Víctor Manuel Casares
SEC: Medio ambiente y deporte
CEL JSA Láchar-Peñuelas
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LA REALIDAD DEL CAMBIO CLIMÁTICO

Todos, por suerte o por desgracia, hemos tenido noticias del cambio climático que azota, en mayor o menor medida, a nuestro planeta, especialmente en el último siglo. Pero, ¿cuánto sabemos en realidad del cambio climático?
El cambio que estamos viviendo en el clima no es el primero que se produce, ya que la humanidad ha tenido que sobrevivir a lo largo de su historia a otros cambios en el clima. Sin embargo, el cambio climático actual sí es el más grave en cuanto a la intensidad y rapidez con que se está produciendo. Y si otros cambios climáticos del pasado acabaron con algunas de las sociedades más avanzadas de la época, como los mayas o los anasazi, quién sabe qué consecuencias podría tener el cambio actual sobre nuestra civilización. En este sentido, la globalización, tan positiva en algunos aspectos, puede convertirse en un arma de doble filo, ya que mientras los anasazi o los mayas estaban aislados, cualquier sociedad actual está interconectada con el resto del mundo, y todos dependemos unos de otros, con lo que un cambio que afecte a determinados territorios acabará por perjudicar al resto del mundo, especialmente si estos territorios son un punto importante en la economía o en el comercio mundial.
Así pues, parece importante que debemos hacer lo posible por reducir a la mínima expresión las consecuencias del cambio climático. Y para eso hay que entender por qué se está produciendo dicho cambio en el clima.
Probablemente la mayoría de los lectores haya oído hablar del efecto invernadero de la Tierra. Dicho efecto consiste en que, una vez que el calor proveniente del Sol ha penetrado en la atmósfera, una parte de éste queda retenido en la Tierra, de modo que la atmósfera funciona como el plástico de un gigantesco invernadero que retiene parte del calor. Los gases de la atmósfera que retienen dicho calor se denominan “gases de efecto invernadero” y son, entre otros, el CO2, el metano, los CFC’s, etc, aunque sin duda el más influyente es el CO2. El efecto invernadero de por sí es beneficioso, ya que mantiene el planeta a una temperatura óptima para la vida (15ºC, mientras que sin él sería de -18ºC). Lo negativo es la intensificación del efecto invernadero que estamos viviendo en los dos últimos siglos. Y esta intensificación se debe a la ingente cantidad de CO2 liberada a la atmósfera por el ser humano desde la Revolución Industrial. Antes de las emisiones incontroladas, la atmósfera mantenía un cierto equilibrio debido a que la cantidad de CO2 emitido a la atmósfera era similar al CO2 absorbido por los océanos. Sin embargo este equilibrio se ha roto, y actualmente nuestras emisiones superan con mucho la capacidad de absorción de los océanos, lo que explica que en el último siglo la temperatura media de la Tierra haya subido casi 1ºC. Y de seguir con esta tendencia al alza, para finales de siglo la temperatura podría aumentar entre 1,8 y 6,4ºC. Así plasmada estas cifras no parecen muy escandalosas, pero sí lo son si pensamos que, hace 11.500 años, en la última glaciación, la temperatura media era sólo 5ºC inferior a la actual…y casi toda Europa estaba cubierta de hielo. Por tanto, no es difícil imaginar el panorama si la temperatura aumentase otros 5ºC, cifra nada descabellada según todos los indicios.
Y no es el aumento de temperatura la única consecuencia del cambio climático, sino que asistiremos también a un aumento notable del nivel del mar, con el hundimiento de gran cantidad de zonas habitadas actualmente, así como a un aumento de fenómenos naturales extremos (ya lo estamos viviendo) y otra serie de consecuencias de no menor importancia.
Y si ya el cambio climático es lo suficientemente grave como para que se preocupe por él el mundo entero, los ciudadanos españoles tenemos más motivos si cabe para poner todo nuestro empeño en mitigar sus efectos. Y es que la zona de Europa donde más afectará el cambio en el clima será precisamente en nuestro país, ya que asistiremos (de hecho ya lo estamos notando) a una expansión hacia el norte del clima semidesértico del norte de África. El sur de España “goza” del clima que tenía Marruecos hace un par de siglos, y parece muy probable que, de no mediar remedio alguno, no tardemos en codearnos con el mismísimo Sahara. Sin embargo, parece que esto no nos preocupa, que el aumento de temperatura es un problema menor comparado con otros “más cercanos”. Resulta curioso que otros países que ven la amenaza de cerca sí están tomándoselo en serio. Es el caso de Holanda, que ante la amenaza de una inundación provocada por el aumento del nivel del mar, sí tiene al medio ambiente entre sus temas principales, como no podía ser de otro modo. Pero parece que aquí no vemos la amenaza tan de cerca, quizá porque es más fácil palpar un riesgo por inundación que un riesgo por aumento de temperatura, o quizá simplemente porque una vez más iremos a la cola de Europa en cuanto a movimientos intelectuales se refiere.
Sea como fuere, está claro que debemos hacer mucho más de lo que ya se está haciendo por mitigar los efectos del cambio climático, y si bien la mayor responsabilidad está en manos de gobiernos y grandes empresas, somos los ciudadanos los que debemos presionar a dichos organismos. No cabe pensar que nosotros no podemos hacer nada, y delegar nuestra responsabilidad en órganos de mayor entidad. ¿No somos acaso nosotros los consumidores a costa de los que se enriquecen las empresas? ¿Y no se deben los gobiernos a sus ciudadanos? Partiendo de que la respuesta a ambas preguntas es afirmativa, es obvio que nosotros que nosotros tenemos una gran responsabilidad; somos los ciudadanos quienes debemos presionar tanto a empresas como a gobiernos para que tomen medidas a favor del medio ambiente, medidas que nos permitan mantener en lo posible el nivel de vida de que goza actualmente el ser humano y que, como ya hemos visto, está seriamente amenazado a corto y medio plazo.
Víctor Manuel Casares
SEC: Medio ambiente y deporte
CEL JSA Láchar-Peñuelas
Publicado por
Pedro Sánchez Ferrer
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